Thursday, October 05, 2006

Semana de Cambios

No debo dejar de agradecer a los que hicieron llegar sus saludos por el post anterior; puede parecer medio loco el acordarse de cumplir años escribiendo, pero igual tiene su cuento entretenido.
Tal como más de alguno señala, es una buena terapia que permite inclusive ir descomplicándose con el tiempo, ya que uno se atreve a decir las cosas tal como son, y a expresar los hechos o análisis en forma muy directa y certera.
Estas últimas dos semanas han sido bastante aceleradas, anduve en la capital de nuestra república (o sea, Santiago).... cada vez que voy me entretengo mucho, aún cuando a veces te toque manejar como una hora para llegar de un punto a otro, miren que no viajo sólo a descansar, normalmente es con "auspicio" de la empresa (ellos pagan los pasajes..., no hay que ser tonto tampoco), así que combino el trabajo con el descanso del fin de semana: eso implica compras, alguna obra de teatro, conocer algún restaurante nuevo, miren que acá a lo más cambia el orden de los platos en la carta (ese es el sur que muchos sueñana como maravilloso... claro, en verano y con gente, pero en invierno es una soberana lata).
A mi regreso me encuentro con algunas novedades en la oficina, entre ellas que uno de los gerentes de área era removido de su puesto, y que el directorio optó porque yo me haga cargo de la misma: sería un descarado si dijera que no me lo esperaba lo de la salida de esta persona (no tengo cara de Miss Schile recién coronada...), pero lo que no estaba en mis planes era hacerme cargo yo de dicha área.
Reconozco que la noticia me agradó mucho, es harta pega, está muy desordenado, así que ni soñar en vacaciones y esas cosas por algunos meses, pero creo que tengo el mejor ánimo y predisposición para enrrielar las cosas.
Lo que me llamó la atención estos días en que hemos estado con todo el proceso de traspaso, es escuchar la opinión de la gente, en cuanto a que él era un buen tipo (comparto esta impresión), pero que tenían claro que esto iba a pasar, lo que me lleva a tener claro que es difícil ser jefe, ya que debes lograr empatía con tu gente, y al mismo tiempo mantener los niveles de exigencia requeridos. Cuando veo los ranking de las mejores empresas para trabajar en el país, me doy cuenta que justamente ellas combinan estas dos cosas, pues en un ambiente de trabajo agradable, igual se manejan altos índices de exigencia; en si, lo que nos falta en Chile es justamente entender que ambas cosas pueden ir juntas, y no que haya que hacerle la pata al jefe pa saltarnos la pega.
Un abrazo a todos, desde Puerto Varas.