Se acabó la fiesta...

Por fin... no hay período más latero que estos días de ataque de chilenidad que se vive por todos lados... al menos para mí lo veo así; ah, y no es que me desagrade mi país, al contrario, acá nací y me gusta, pero siempre he reclamado por lo "acomodaticios" que somos, pues llega septiembre y tenemos qu escuchar cuecas y música folklórica, pero el resto del año nos da verguenza y lo encontramos hasta "rasca".... malo, muy malo eso... el sentimiento nacional debe estar presente siempre, y no en una fecha específica.
Al final, opto por no salir a llenarme el estómago de asado y vino, que es la forma que tenemos de celebrar, somos los reyes de la comida, si hasta en los funerales, especialmente acá el sur, no falta la comida para atender a los que acompañan al muerto: no hay bautizo, cumpleaños ni matrimonio sin comida. Mañana vienen las recriminaciones de muchos, la acidez estomacal y la ropa que no entra... ah!!! y las promesas de que el próximo año nos mediremos en la comida y la bebida... pero como la memoria nos falla (hya que comer pasa para eso me decía mi abuela), para el año nuevo ya nos habremos olvidado de las promesas y de vuelta a la comida y el trago... Vaya forma de celebrar!!!!!
Por otra parte, con los cuidados y precauciones dadas por el médico, uno se convierte en una lata para cualquiera de estos "eventos", pues el jugo de frutas y el agua mineral son vistos casi como un desprecio al anfitrión, y para que decir de la carne sin grasa y la ensalada sin cebolla.... entonces, mejor no pasar por pesado e idiota, y quedarse en casa viendo el desfile el día 19 (es igual todos los años pero los recuerdos es bueno sacarlos a flote cada cierto tiempo) o haciendo las cosas para las que no nos hemos dado tiempo el resto del año: leer un buen libro, sentarse a mirar el lago, en fin, descansar de la rutina diaria.
P.S. Esta linda casa es denominada "Casa Gotschlich" y está ubicada en Puerto Varas; es Monumento Nacional.









